Café con sentidos: un viaje de aroma, sabor y conocimiento
¿De qué trata? Acompáñanos a explorar cada una de las secciones que hacen parte de nuestro espacio de cata, donde el mejor café de Colombia está listo para seducir tus sentidos y despertar tu curiosidad.
LO QUE HACEMOS
4/11/20255 min read


Café con sentidos, en pocas palabras, es nuestro espacio de cata de café hecho a la medida. En este espacio respondemos las principales preguntas que todos solemos tener respecto al café de Colombia, y buscamos generar, en un ambiente de conversación, aprendizajes que aumenten nuestro conocimiento sobre la mayor marca de identidad de nuestro país.
Colombia produce el mejor café del mundo —esto es un hecho—, pero ¿por qué el café que compro en la tienda de la esquina no sabe así? No es posible que en el mundo se exporte algo a lo que haya que añadirle cremas y endulzantes en abundancia para poder disfrutarlo.
Estos fueron algunos de los cuestionamientos que, en nuestro caso, incluso nos impulsaron a crear nuestra empresa de café colombiano de alta calidad. Y en nuestro camino para resolver estas preguntas, descubrimos realidades que nos muestran que, en Colombia, aún podemos aprender mucho más sobre el café, sus orígenes y cómo prepararlo apropiadamente.
Es por esto que, en el espacio que creamos, los siguientes temas siempre están presentes:
Orígenes del café
Cómo surge el café en el mundo?
Cómo inicia el café a Colombia?
Cómo llega a mi taza?
Café del alta calidad
Defectos en el café
Variedades y beneficios
Trucos de identificación
Tómate un buen café
Métodos de preparación
Cómo preparar en casa?
Trucos para mejorar el café


Orígenes del café. Existe un sinnúmero de historias sobre el origen del café en el mundo, pero el consenso principal apunta al descubrimiento del café como estimulante en Etiopía, en el siglo XI. Si no puedes vivir sin tu café diario, probablemente debas agradecerle a un pastor de cabras llamado Kaldí, quien descubrió los efectos estimulantes de esta planta al observar cómo sus cabras se activaban después de consumirla.
Sea cual sea la verdadera historia detrás del uso del café tal como lo conocemos hoy, no cabe duda de que se trata de una delicia que rápidamente se extendió por el mundo. Gracias a sus múltiples beneficios —en un contexto global que evoluciona constantemente y exige cada vez más de nosotros— no sorprende que se haya convertido en la bebida más consumida en el mundo después del agua.
Colombia no se quedó atrás en el cultivo del café. Aunque no es el país de origen, nuestra geografía fue definitivamente un factor determinante. Volcanes, montañas y un clima tropical conforman la mezcla perfecta para cultivar una variedad de café reconocida por su suavidad y complejidad de sabores, como en ningún otro lugar del mundo.
Los procesos de producción de café en Colombia son únicos, y el esfuerzo y amor con los que nuestros caficultores lo producen, con tanta dedicación, es simplemente inigualable.
Café de alta calidad. En todas las industrias debe tenerse presente que todo proceso productivo es propenso a problemas de calidad, y con el café ocurre lo mismo. Sin embargo, al tratarse de un producto agrícola, encontramos una gran cantidad de variaciones. No todas son negativas, pero algunas pueden tener un gran impacto en la taza que consumes. Es aquí donde muchas veces pensamos que solo necesitamos asegurarnos de que el café sea colombiano para que sea bueno. Y no: hay muchos más factores que debemos tener en cuenta.
La Specialty Coffee Association (SCA) tiene una metodología de puntuación para el café, y uno de los puntos clave a considerar son los defectos. Por ejemplo: ¿qué porcentaje de granos tienen broca, están inmaduros, enfermos, son demasiado pequeños o presentan alguna malformación? Todo esto se conoce como defectos del café, y deben ser excluidos de un café de calidad. El conjunto de defectos que se extrae de una muestra se conoce como pasilla (llamada así porque su aspecto se asemeja al de una uva pasa).
Aunque la pasilla está compuesta principalmente por granos defectuosos, también se comercializa, y es el principal ingrediente de muchos cafés que encuentras en la tienda de la esquina. ¿A qué huele o sabe un café hecho principalmente con pasilla? Bueno, eso ya lo sabes… porque ese es, lamentablemente, el café que más se consume en nuestro país. Por eso decimos que el mejor café del mundo se produce en Colombia, pero no se consume en Colombia.
Con la terminología compleja que puede manejarse en el mundo del café, es fácil confundirse y pensar que se está comprando un producto de calidad. Y cuando lo preparamos… viene la decepción. Existen muchos tratamientos, beneficios y procesos que se pueden aplicar al café para resaltar sus cualidades —o para ocultar sus defectos—, y estar informado sobre esto es lo que diferencia a un consumidor fácil de engañar, de uno que sabe exactamente lo que está comprando.
Hablemos un poco de cada tema, sin embargo, para mayor información, te invitamos a inscribirte aquí al siguiente espacio que tendremos:
Tómate un buen café. Uno de los mitos más grandes que giran en torno al café en casa es que necesitas equipos sofisticados, métodos costosos y mucho conocimiento para disfrutar de una buena taza. Nada más lejano de la realidad.
En la preparación de un buen café, debemos tener presente que el resultado final varía dependiendo de cómo lo preparamos. Por eso, si queremos obtener el mismo sabor de manera consistente, es necesario controlar algunas variables. No te vamos a mentir: existen muchas variables que pueden influir en el sabor de tu taza, y sí, hay técnicas más complejas que podrías explorar. Pero no es indispensable empezar por ahí.
Temperatura del agua, tiempo de extracción, dosis de café y proporción de agua. Si controlas estas cuatro variables, podrás preparar una excelente taza de café en casa, de forma constante. Y para eso solo necesitas una balanza, un temporizador y un espíritu curioso. A medida que incorpores más herramientas en casa, el proceso se volverá aún más entretenido.
El método colombiano por excelencia es la olleta, y te aseguro que, incluso con este método tan artesanal, puedes lograr una taza inigualable, difícil de encontrar en cualquier otro lugar. El punto clave es entender que no basta con tener un café de alta calidad: también necesitas saber cómo prepararlo, o al menos, qué no hacer, para poder sacar lo mejor de cada grano.


El mundo del café es uno apasionante, lleno de detalles que deleitan tanto a la mente como a los cinco sentidos. No pierdas la oportunidad de aprender más y transformar tus pausas diarias en momentos especiales con una buena taza de café.
Así como el olor del pan recién horneado, no existe un aroma más irresistible que el de un café bien preparado.
Si te preguntas dónde puedes conseguir café de alta calidad y algunos elementos que pueden facilitarte la preparación en casa, visita nuestra tienda.